Inmaculada Jerez Ruiz
Siempre he sido una apasionada de la vida y irme defensora de las cualidades únicas de cada persona, físicas y emocionales.
Me gusta mirar cada hecho, cada ser, como algo único e irrepetible, algo intrínsecamente bello sólo por existir; La música, el conocimiento del cuerpo y su movimiento siempre me han cautivado.
Creé el Proyecto Fiona porque conozco de primera mano cuánto puede condicionar la aceptación de nuestro cuerpo y cómo puede impedir ver nuestro poder y grandeza.
Cuando tenía 22 años una parálisis facial permanente me llevó a vivir la vida con una imagen que nunca hubiera imaginado, aquello se convirtió en el germen inesperado de quien he ido siendo: una persona enamorada de lo que hace única a cada persona.
Hoy, estoy comprometida con acompañar mujeres de cualquier edad y condición corporal a
reconocerse y amar su cuerpo para que tomen conciencia de su valía y grandeza.
Todo ello con alegría y buen humor, porque ya somos válidas, ya somos grandiosas.
Desde toda esa experiencia personal y mi experiencia profesional en el campo del bienestar con shiatsu, kobido, emociones y movimiento corporal, nació el Proyecto Fiona
